EJE IV

Los sujetos y el derecho a la educación permanente: sentidos y proyectos de vida.

El derecho a la educación recae sobre todo ser humano. Sin embargo, pensarla en relación con las personas mayores, ha requerido poner en cuestión prejuicios sociales y la puesta en marcha de fuerzas instituyentes que posibiliten acciones tendientes al cuestionamiento y cambios de paradigmas.

Los Programas Universitarios para y con Personas Mayores, se sostienen en el paradigma de la educación permanente. Esta concepción interpela y compromete al sujeto como partícipe activo en el aprendizaje. En ella, la experiencia vital, la capacidad de los sujetos para la transformación a lo largo de toda su existencia, el reconocimiento de la importancia y la necesidad de la participación social en las cuestiones referidas a la educación y la democratización del conocimiento (Sirvent, 2006) son pilares fundamentales que deberían
sostener los proyectos que en este paradigma se fundamenten.

Las Universidades asumen, dentro de su función/misión social, ser creadoras e influyentes en la formación y puesta en marcha de distintos Programas y Proyectos sostenidos en los principios mencionados. Una de estas propuestas son los Programas y Proyectos Universitarios con y para Adultos Mayores, que tienen en nuestro país más de tres décadas de historia. Estos Programas comprometen e involucran a estudiantes y docentes a ser partícipes de los mismos entendiendo que es imprescindible abrir espacios en los cuales todas las voces sean escuchadas, favoreciendo diálogos en relación con las diversas prácticas que se llevan a
cabo. Al mismo tiempo, los Programas albergan subjetividades envejecientes que encuentran en estos espacios la posibilidad no sólo de apropiarse de nuevos conocimientos sino, y fundamentalmente, darle forma al proyecto de vida y sostenerse en la formación desde un deseo propio al que le van otorgando nuevos sentidos.

En esto resulta fundamental que las personas mayores encuentren un lugar en el cual puedan ser influidos, pero a la vez influyentes y que a partir de los sentidos que pueden ir atribuyéndole a la experiencia de formación en los programas o propuestas de las que son parte, puedan generar saberes y aportes que las nutran, enriquezcan y transformen.

Para favorecer la reflexión y participación en este Eje, se proponen las siguientes
preguntas a modo de disparadores para los participantes:

  • ¿Qué principios de la educación permanente sostienen, guían y dan forma a las propuestas
    de trabajo para y con PM que llevamos adelante?
  • ¿Cómo significan la experiencia formativa quienes son parte de Programas y Proyectos para y
    con PM?
  • ¿Qué huellas, qué marcas, qué nuevos posicionamientos habilitan los Programas y Proyectos
    para y con PM?
  • ¿Qué nuevos sentidos le otorgan los participantes de los Programas y Proyectos para y con
    PM a su proyecto de vida?